Buenos Aires conserva joyas arquitectónicas donde es posible recrear el protocolo de la nobleza británica que cautiva a millones de espectadores en todo el mundo.
El fenómeno cultural generado por la Regencia inglesa ha despertado un renovado interés por la ceremonia del té en Argentina. Expertos en la materia señalan que, más allá de ser una bebida, se trata de un evento social que define estatus y sofisticación, encontrando en la arquitectura porteña el escenario ideal para su despliegue.
Durante el siglo XIX, la aristocracia británica convirtió el consumo de té en un arte. Hoy, esa mística se traslada a espacios locales que ofrecen desde tés en hebras seleccionados hasta cócteles temáticos inspirados en la serie del momento. Lugares como Recoleta o el Microcentro albergan salones que reflejan la «época de oro» de la ciudad, permitiendo que el público acceda a una experiencia sensorial que une la gastronomía de autor con el lujo clásico de antaño.
Disfrutar de esta tradición es una oportunidad para redescubrir la herencia europea de Buenos Aires a través de un ritual que celebra la pausa y el buen gusto.

Más historias
Grisino anunció el cierre de su histórico local en City Bell y lanzó una liquidación total de ropa infantil
Crisis habitacional: más del 83% de los argentinos recorta en alimentos y medicamentos para poder pagar la vivienda
Altos de San Lorenzo: murió un hombre que cayó del techo mientras reparaba el tanque de agua