Se llevaron la recaudación de su kiosco y objetos de valor. La víctima estuvo encerrada varios minutos hasta que pudo pedir auxilio.
La inseguridad en la capital bonaerense sumó un nuevo y violento capítulo. Una mujer de 83 años fue asaltada en su domicilio de la calle 14 mientras trabajaba en su kiosco. Los delincuentes se llevaron 10 millones de pesos y joyas tras una minuciosa requisa del inmueble.
Los asaltantes, vestidos con ropas oscuras y capuchas, sorprendieron a la jubilada cuando estaba sola. A pesar de decir que no le harían daño porque ellos también tenían «abuela», la violencia no faltó: la intimidaron con un arma blanca de su propia cocina para que entregara los ahorros. La mujer fue encerrada en el baño mientras los delincuentes revolvían cada habitación en busca de un botín mayor.
Los investigadores rastrean el camino de huida de los sospechosos, quienes huyeron con tarjetas bancarias y documentos personales de la víctima.

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