En su primera rueda de prensa, el funcionario desligó al Ejecutivo de la situación judicial del exjefe de Gabinete y calificó al partido de Mauricio Macri como un «aliado clave».
La primera intervención de un portavoz tras una crisis de gabinete representa un ejercicio crítico de control de daños y encuadre mediático. Ante escenarios de alta volatilidad por denuncias de corrupción, la estrategia oficial suele apuntar a trazar una línea divisoria tajante entre la gestión pública y la situación procesal del exfuncionario, buscando desviar la atención pública hacia la agenda de gobernabilidad legislativa y las reformas pendientes.
El nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, ofreció su primera conferencia de prensa en la Casa Rosada con un libreto estrictamente diseñado para evitar definiciones sobre la situación de Manuel Adorni. El exjefe de Gabinete renunció de manera indeclinable tras abrirse una investigación por presunto enriquecimiento ilícito. Ravier leyó una respuesta oficial donde consideró el hecho como una «decisión personal» y argumentó que los detalles de la causa ya no forman parte de la marcha del Gobierno, intentando blindar la imagen institucional del Poder Ejecutivo.
El funcionario concluyó que la vía judicial seguirá su curso de manera independiente y sin interferencias de la administración central.

Más historias
La feroz contradicción de Ishii: su plan de ataque a Kicillof termina favoreciendo a La Cámpora
«El liderazgo es de Milei»: Santilli reveló detalles de su designación y su charla con Macri
El desembarco de Santilli en la Jefatura de Gabinete: el giro pragmático de Milei para destrabar la agenda parlamentaria