El Gobierno trabaja en los detalles diplomáticos para lograr un encuentro formal en Washington durante la próxima Asamblea General. El reclamo territorial argentino y las alternativas de presión geopolítica sobre el Reino Unido estarán en el centro de la agenda.
En la antesala del viaje presidencial rumbo a Estados Unidos para participar de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Cancillería argentina intensificó las gestiones diplomáticas para concretar una reunión bilateral formal entre el presidente Javier Milei y su par estadounidense, Donald Trump.
Si bien el primer contacto protocolar entre ambos mandatarios está previsto para el próximo martes 22 de septiembre durante el cóctel oficial organizado por la administración republicana, la Casa Rosada busca asegurar un mano a mano formal que se llevaría a cabo entre el 21 y el 22 de septiembre. El objetivo central de la cumbre es exponer ante la Casa Blanca los derechos históricos que reclama la Argentina sobre las Islas Malvinas y conocer de primera mano la postura del líder norteamericano respecto de la disputa territorial con el Reino Unido. Aunque Trump considera a Milei como su principal socio estratégico en América Latina, el margen de maniobra diplomática aparece condicionado por la histórica alianza geopolítica entre Washington y Londres, además del delicado equilibrio que el presidente estadounidense debe mantener frente al gobierno del premier británico, Andy Burnham, en medio de tensiones por el gasto militar en la OTAN y las recientes declaraciones del mandatario norteamericano sobre eventuales revisiones de posiciones internacionales. Pese a las dificultades para lograr una mediación directa, en los círculos diplomáticos se evalúan tres iniciativas concretas que Washington podría adoptar para favorecer una instancia de diálogo, que van desde modificar su tradicional neutralidad en foros multilaterales hasta aplicar aranceles diferenciados o prohibir operaciones en Estados Unidos a empresas vinculadas con la explotación hidrocarburífera en el archipiélago. Sin embargo, cualquier avance dependerá de que la diplomacia logre cerrar el cónclave bilateral en el marco de la cumbre internacional, a pocas semanas de unas elecciones de medio término clave para la administración estadounidense.
De este modo, el Gobierno nacional busca elevar al máximo nivel geopolítico el reclamo soberano, apostando a la sintonía personal con la Casa Blanca para reimpulsar la causa en los foros globales.

Más historias
Senadores de EE.UU. cuestionaron a Trump por sus acciones en Brasil y Argentina
Reclamo de la Iglesia al Gobierno: pidió prorrogar la emergencia en discapacidad y revisar recortes previstos en el Presupuesto 2027
Javier Milei reunió al Gabinete para ordenar la agenda legislativa y acelerar la reforma electoral